- Verifica que los productos estén en buen estado antes de cada uso.
- Asegúrate de que la indumentaria y el calzado se ajusten adecuadamente para evitar lesiones.
- Usa los productos según las instrucciones del fabricante y las normas de seguridad aplicables.
- Reemplaza los productos si se dañan o se desgastan para garantizar la seguridad.
